La fibromialgia es un trastorno del sistema nervioso central que causa
dolor generalizado, fatiga y alteración del sueño. No es una enfermedad mental:
es una condición real en la que el cerebro procesa el dolor de forma aumentada.
¿Qué es la fibromialgia?
Es un síndrome de sensibilización central, donde los nervios envían señales
exageradas al cerebro. Esto hace que estímulos no dolorosos se perciban como dolor,
y los que ya duelen, se intensifican.
Principales síntomas
Dolor musculoesquelético generalizado.
Fatiga persistente.
Alteraciones del sueño.
Rigidez matutina.
“Niebla mental” o dificultad para concentrarse.
Cefaleas frecuentes.
Puntos dolorosos en múltiples áreas musculares.
Tratamientos NO farmacológicos (más efectivos)
1. Ejercicio adaptado (pilar del tratamiento)
La terapia física progresiva es la intervención con mayor evidencia científica.
Caminata suave.
Hidroterapia.
Yoga terapéutico.
Pilates suave.
Estiramientos y movilidad.
2. Terapias psicológicas enfocadas en dolor
Terapia cognitivo-conductual.
Terapias de aceptación y compromiso (ACT).
3. Técnicas de relajación
Respiración diafragmática.
Mindfulness.
Meditación guiada.
4. Sueño reparador
Rutinas nocturnas estables.
Ambiente adecuado sin pantallas.
5. Fisioterapia
Masoterapia suave.
Terapia miofascial.
Movilización y estiramientos.
Tratamientos médicos
Pregabalina.
Duloxetina o milnaciprán.
Amitriptilina en dosis bajas.
Los analgésicos comunes tienen poca eficacia en esta condición.
Tratamientos intervencionistas: ¿qué dice la evidencia?
La fibromialgia es un trastorno central, por lo que los procedimientos no curan la enfermedad.
Sin embargo, pueden ser útiles cuando existe dolor focal asociado.
Bloqueo de puntos gatillo: evidencia moderada, útil en áreas musculares específicas.
Bloqueo occipital: para cefalea asociada.
Radiofrecuencia para dolor facetario: muy efectiva si existe artropatía cervical o lumbar adicional.
Infiltraciones musculares: alivio temporal que facilita rehabilitación.
No se recomiendan: bloqueos epidurales, opioides, ni infiltraciones repetidas de corticoides
para el manejo generalizado.
Recomendaciones finales
El tratamiento más efectivo combina ejercicio + sueño + manejo del estrés.
Los procedimientos se reservan para zonas dolorosas específicas.
La fibromialgia sí puede mejorar con un manejo integral.